TELETRABAJO, ¿ESTAMOS PREPARADOS?

TELETRABAJO. ESTAMOS PREPARADOS 4X3.jpg

El teletrabajo se presentaba inicialmente como una forma flexible de organización del trabajo consistente en el desempeño de la actividad profesional sin la presencia física del trabajador en la empresa durante una parte importante de su horario laboral pero la realidad es que, en España hasta antes de la pandemia esta modalidad de trabajo tenía muy poca incidencia. Con la crisis sanitaria el teletrabajo ha irrumpido bruscamente en nuestras vidas pillándonos por sorpresa en la mayoría de los casos y muchas empresas se han visto obligadas a desarrollar sistemas y dotarse de herramientas digitales a velocidad de vértigo para poder seguir trabajando al mismo nivel. De la noche a la mañana los trabajadores han tenido que combinar las tareas del hogar y la atención de hijos y familiares con jornadas maratonianas de trabajo, lo que indudablemente ha generado muchas situaciones de estrés y ansiedad.

Cinco meses después del inicio de la pandemia, con noticias de aumento de rebrotes en muchos lugares de España y la incertidumbre respecto a una vuelta al cole con garantías, la opción del teletrabajo se hace cada vez más necesaria y por ello la pregunta es saber si estamos suficientemente preparados.

El anteproyecto de ley que pretende regular el teletrabajo parte de que cuestiones como “flexibilidad horaria”, “tiempo de trabajo” y “el derecho a la desconexión”, son especialmente importantes ya que el mismo texto indica que “la propia naturaleza del trabajo a distancia hace que los límites entre la vida profesional y la vida personal a veces se desdibujen”.

El teletrabajo o trabajo a distancia en principio será voluntario y reversible para la persona trabajadora y requerirá la firma de un acuerdo entre empresa y trabajador, de tal forma que la negativa a realizarlo o la falta de adaptación al mismo no podrá ser en ningún caso una causa justificativa de despido o de modificación sustancial de sus condiciones laborales. Los trabajadores de esta modalidad, como no podría ser de otra manera, tendrán derecho a percibir, como mínimo, la retribución total establecida para su grupo profesional y funciones, aunque cuestión aparte es si determinados pluses como el “plus transporte” siguen pudiendo ser exigibles en el trabajo a distancia.

El texto contempla el derecho a la “flexibilidad horaria”, algo esencial para aquellos trabajadores que se vean abocados a trabajar en casa con hijos o personas dependientes. Dicha flexibilidad será de conformidad con los términos pactados en el acuerdo con la empresa y la negociación colectiva y prevé que una parte de la jornada del trabajador pueda ser de disponibilidad obligatoria.

Estos trabajadores también tendrán derecho a una adecuada protección en materia de seguridad y salud, a la formación profesional para el empleo, a la igualdad de trato y no discriminación con respecto a la plantilla que trabaje de forma presencial y sobre todo, derecho a la intimidad y a la protección de datos, algo que habrá que compatibilizar con el derecho de la empresa a “controlar” al trabajador, para verificar que efectivamente cumple con sus obligaciones guardando  como dice el texto “en su adopción y aplicación, la consideración debida a su dignidad».

Otro punto candente del teletrabajo es el tema de los gastos, ya que, según el anteproyecto de ley, el desarrollo del trabajo a distancia “deberá ser sufragado o compensado por la empresa”, sin que pueda suponer costes para el trabajador relacionados con equipos, herramientas y medios vinculados al desarrollo de su actividad. En un primer momento se llegó a hablar de que la empresa debía pagar la factura de internet, siendo algo que casi todo el mundo tiene ya previamente instalado en su casa, o incluso parte del alquiler del piso, pero tras varios desacuerdos entre la CEOE y la patronal parece ser que el texto ha dejado el modo de compensación y abono de los mencionados gastos a la negociación colectiva o acuerdo entre las partes.

La realidad es que estamos en un momento muy delicado para la economía y muchas empresas están luchando por salir a flote tras el parón de la pandemia, por lo que, teniendo en cuenta que hay que respetar los derechos de los trabajadores, las condiciones o exigencias para las empresas en este sentido deberían ser más que nunca razonables.

Si buscas asesoría fiscal o laboral como empresa o particular en este tema, puedes solicitar una consulta personalizada en Juristas Europeos BF&A, despacho de abogados en Pozuelo de Alarcón, y resolveremos todas tus dudas.

Comparte:
Ver todas